Plaza de España

La Plaza de España fue construida en 1929 sobre el histórico Castillo de San Cristóbal, baluarte destinado a defender la isla de la piratería, actualmente solo quedan unas murallas del edificio original que se exhiben en una galería subterránea bajo la plaza. Esta plaza se sitúa entre la Plaza de la Candelaria y la Avenida Marítima anexa al Puerto. La Alameda del Duque de Santa Elena, construida a finales de 1787, es prácticamente parte integrante de la plaza. Alberga una fuente de mármol, encargada en Génova el mismo año de su construcción, además de constituir la zona con mayor vegetación de la Plaza. La plaza está ubicada en el centro de la ciudad, a pocos metros del Auditorio de Tenerife Adán Martín.
La plaza ha sido remodelada según diseño de los arquitectos suizos Herzog & de Meuron, ganadores del concurso convocado por la Autoridad Portuaria de la provincia tinerfeña. El proyecto también incluye el Muelle de Enlace de la ciudad, integrando un conjunto que busca el acceso al mar gracias a un espacio continuo.

Plaza de la Candelaria

Se encuentra situada junto a la Plaza de España. En la plaza están ubicados varios edificios conocidos y emblemáticos de la capital; destacándose el Palacio de Carta y el Casino de Tenerife.
En la plaza se encuentra el monumento del Triunfo de la Candelaria, también llamado Obelisco de La Candelaria, que es uno de los principalesmonumentos escultóricos de la ciudad, y está dedicado a la Virgen de Candelaria, Patrona de Canarias, de la que toma nombre esta plaza. La plaza en sí ha tenido varios nombres, entre ellos: Plaza del Castillo, por el desaparecido Castillo de San Cristóbal, Plaza de la Pila, cuando recibe la Pila (primer ornato escultórico de Santa Cruz) en su recinto, Plaza Real, Plaza de la Constitución y, ya finalmente, en 1956 recibe su actual nombre de Plaza de la Candelaria.

Plaza de Weyler

Esta plaza debe su nombre al general español Valeriano Weyler, militar que fue Capitán General de Canarias bajo cuyo mando se construyó el Palacio de la Capitanía General de Canarias situado junto a la citada plaza. La plaza se realizó en 1893 por Vicente Armiño, promovida por el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, por la capitanía General de Canarias y por la Constructora de Edificios Urbanos.
Situada en pleno centro de la ciudad, desemboca en ella la calle del Castillo, que es la calle más comercial de la ciudad.

Plaza de Pedro Schwartz

Aunque popularmente se la conozca como plaza del Hospital Militar, desde 1919, su denominación oficial es plaza de Pedro Schwartz, quien fue antiguo presidente de la Diputación Provincial de Canarias en 1924 y a quien debe la ciudad, importantes mejoras. La plaza fue construida en 1880 y se sitúa entre las calles de Galcerán, Ramón y Cajal, Iriarte y General Serrano. Rodeados de jardines y árboles aparecen bancos y kioscos donde descansar y tomarse un aperitivo.

Junto a la plaza se encuentran las ruinas del antiguo edificio del Hospital Militar, que pronto se reconvertirá en un centro sociosanitario para personas mayores.

Plaza de la Paz

En un principio conocida como “Cuatro Caminos”, actuaba como punto de intersección entre la Rambla General Franco, la Rambla de Pulido y la Avenida General Mola. Su nombre actual lo recibe en 1918 de manos del alcalde D. Esteban Mandillo, con motivo de la finalización de la Primera Guerra Mundial. La plaza de La Paz cuenta con la primera fuente luminosa que se instaló en Santa Cruz. En su entorno existieron cinco cines: Price, Cinema, Victoria, Baudet, La Paz y Víctor. Actualmente continúan el primero y el último.

Plaza de los Patos o 25 de Julio

Aunque popularmente se conoce como plaza de Los Patos, la plaza conmemora la derrota que la ciudad infringió a la escuadra inglesa del Almirante Horacio Nelson un 25 de julio de 1797.

Entre 1913 y 1917 se construyó este enclave que cuenta con una fuente en la que nadan un pato y una tortuga, rodeados de ranas de cuyas bocas surgen chorros de agua. Alrededor, decoran la estampa varios bancos y parterres, todos ellos perfectamente azulejados con mosaicos sevillanos. En los bancos aparecen reproducidos anuncios de la segunda y tercera década del siglo XX que corresponden a las firmas comerciales que contribuyeron a su construcción. Conforman la plaza además, siete laureles de Indias y cinco hermosas palmeras. A la belleza de la plaza, acompañan también los edificios que la rodean, como el palacete Martí Dehesa, la iglesia ecuménica de San Jorge, la clínica Pompeya y el edificio de la farmacia Castello.