El Auditorio de Tenerife Adán Martín, obra del arquitecto Santiago Calatrava, es una mezcla de arquitectura innovadora y de escultura. Ubicado en la zona de Cabo Llanos, nueva zona de expansión de Santa Cruz, representa un gigantesco barco de vela de mosaico blanco o una majestuosa ola que se escapa del mar cercano, amenazando con llevarse por delante el edificio.
El “penacho” se empeña en llamar la atención sobre sí mismo, atrayendo todas las miradas hacia su porte, aparentemente ligero y que, sin embargo transmite 3.500 toneladas de peso a la nuez del edificio. El ala ha sido uno de los mayores retos de la construcción, obligando a recurrir a innovaciones técnicas para conseguir aguante, y a que sus dimensiones, 3.530 metros cuadrados, sean soportadas por las estructuras. Su apoyatura se realiza sólo sobre cinco puntos: cuatro en el arco sur y uno en la nuez, desafiando las leyes de la gravedad.
Inaugurado en septiembre del 2003 y concebido inicialmente como Auditorio, se convierte en un lugar polivalente, con diferentes salas preparadas para acoger otras artes escénicas y conferencias.
La Sala de Cámara con capacidad para 428 personas, cuenta con 394 butacas fijas, 30 móviles y 4 plazas para personas con movilidad reducida. Dispone de equipos de última tecnología, conexión ADSL y RDSI…, etc. En este lugar se celebrarán conciertos de jazz, rock, coloquios. El Auditorio cuenta con otros espacios como son las salas de ensayo y puesta a punto, con una superficie de más de 200 metros cuadrados y una capacidad para 206 personas, disponen de luz natural, cabina para servicios técnicos y audiovisuales, megafonía y traducción simultánea por infrarrojos, entre otros elementos.
La Sala Sinfónica es el “corazón” del Auditorio, tiene una capacidad para 1600 personas. Para garantizar la ausencia de ruidos que puedan perturbar las representaciones cuenta con un sistema silencioso de aire acondicionado que se escapa entre las butacas. La magnifica acústica se debe a un conjunto de paneles móviles, que permiten adaptar el sonido a los diferentes tipos de espectáculo. El escenario tiene una anchura de 15.60 metros y una profundidad de 14 metros.
Cuenta con tres plataformas móviles: una trasera que permite el acceso al almacén, y dos delanteras, una subplataforma para el piano y la del foso.
Su ubicación ha permitido al edificio disponer de un parking, un complejo anexo para la sede de la Orquesta Sinfónica de Tenerife y una serie de espacios públicos abiertos al mar: dos terrazas, anterior y posterior, así como las galerías laterales con vistas a la ciudad, al puerto y al Castillo Negro, cubiertos por dos enormes lucernarios.